Hola! Llevo un tiempo leyendo relatos y me he decidido a escribir el mio.
Para empezar me voy a describir, soy blanquita, mido 1.70, delgada, tengo unas tetas bastante bien y un culito perfecto, actualmente tengo 19. Esto me sucedió cuando tenia dieciséis.
Vivo en una zona donde hay muchos locales y tiendas. Ese día hacia muchísimo calor, asi que me puse una blusita y unos shorts muy cortos, y como acostumbro a andar sin sostén, pues salí asi a la calle.
Mientras iba a la tienda a comprar unas papitas, salsa, y algo que comer para después.
Entre a la tienda de Estefan, un hombre madurito de unos 40, bastante alto y bien conservado, con unos ojos y una sonrisa que me derretían.
Estaba en los anaqueles agarrando salsa de botella, y al sacar una se me cayo al piso. Obviamente, se rompió,entonces el dueño se acerco, sin dejar de mirar mi cuerpo y me dijo:
-Mira lo que haz hecho linda-
-Lo siento-dije- la verdad no me fije, si quiere la pago-
-Pues claro que tendrás que pagar, pero debes limpiar este desastre-
Diablos, pensé, pues si me agachaba demasiado, mi blusa iría bajando dejando ver mis tetas. Pero decidí hacerlo para ver la reacción de Estefan
-Podría prestarme una mopa para limpiar la salsa?-
-Claro-
Mientras se alejaba pude notar su polla, era enorme y se veía deliciosa, mil imágenes mías mamando su polla pasaron por mi cabeza, y me empece a excitar, asi que en lo que venia me fui a la parte de atrás y comencé a tocarme.
-Pero que haces?
Me asuste y vi a Estefan con una mopa en la mano y su polla al mil
-Na...nada-
-Creo que estas llegando demasiado lejos, tendré que pedirte que me acompañes-
Lo seguí a un cuarto, que supuse era una bodega, había varias fotos que no pude ver bien, un sofá, una ventana en la parte de arriba.
-Siéntate-
-Si, enserio lamento haber tirado la salsa y-trague saliva y dije- perdón por masturbarme
-pero querida- dijo sentadose a un lado mio- es algo normal
-si pero-
-pero nada- y empezó a tocar mi pierna- creo que tu ya sabes sobre eso, no?
-si- dije mordiendo mi labio, pues su mano era una delicia
-creo que podemos solucionar esto-
-Si?, como?-
Pues tu entiendes, dijo pasando su dedo por mis pezones que se marcaban en mi blusa.
me empece a excitar y no pude hacer mas, me gire y comenze a besarlo con locura, me arranco la blusa de un tirón y me dijo
-pero mira que putilla eres, andas sin sostén-
-Estefan, Estefan, cojeme, por favor, cojeme, me estas poniendo al mil
Me quito el short y mi tanga, quede desnuda y en saco la enorme polla por la que esto había empezado, era realmente enorme la tomo entre sus manos y me dijo
-mamamelo-
comencé a chupárselo con desespero y se puso en un rico 69, mientras yo me comía su polla el me daba unas riquísimos lenguadetas en mi concha, estaba al mil, cuando se quito y me dijo:
-es momento de meterte esta polla en tu choncha, maldita guarra
Abrió al máximo mis piernas y de un solo empujón me metió la polla, me bombeaba bastante rápido y sentía el choque de sus huevos en mi culo, me mamaba las tetas, no paraba, tuve unos 3 orgasmos magníficos, me puso en 4 y me dijo
-nena, eres virgen del culo?-
La verdad, siempre había temido en el sexo anal, eso a mi no me iba, y le dije
-follame en donde quieras, menos ahi-
-y porque nena?-
-tengo miedo-
-veras que es bueno-
-no por favor-
Le pedí unas 5 veces que no lo hiciera, y parecía que no lo iba a hacer, pues sentía la punta de su miembro en la entrada de mi choncha, cuando me dijo- SE MI PUTA- y de un golpe metió su polla en mi ano
AUUUUUUUUUUUUUUU, BASTA PORFAVOR, ME DUELE, PARA, PARA-
GOZA PERRA GOZA-
no dejaba de bombearme, y ese dolor se convirtió en un infinito placer, no aguantaba, era demasiado, tuve 2 orgasmos y terminamos.
Me vestí y me salí rapidísimo, en la tienda había una señora que me dijo
-Hijita, no sabes donde esta Don Estefan?
-mmm....dije mordiendo mi labio- esta atrás, reparando unas cosas-
-gracias-
tome la mopa y empece a limpiar la salsa, escuche como la señora le preguntaba a Estefan quien era yo, y el le dijo, mi guarra personal
eso me puso al mil, termine de limpiar, me acerque al mostrador, le di un beso y le dije al oído
-espero otra sesión de sexo igual o mejor que esta
-pero claro-dijo apretando mi teta y dándome un cálido y húmedo beso
Desde ese día hasta ahora, voy a la tienda a decirle a Estefan, cojeme por favor.
Espero que les haya gustado, si quieren mas de mis experiencias, este es mi mail: paulatina_bb@hotmail.com BESOS
Una quinceañera caliente, logra lo que tanto ansía: descubrir que el sexo va mas allá de meterse tímidamente un dedito. Su portero le dará una dulce lección.
Relato erótico enviado por euterpe el 11 de October de 2004 a las 10:03:00 - Relato porno leído 196021 veces