No me gusta engañar a los lectores diciendo que es 100 % real, por lo que nada es verdad, nada es mentira, todo depende del cristal con que se mira, cada lector puede decidir cuáles son las partes ciertas y las de la imaginación, espero les guste.
Pasaron los días y ahí estábamos otra vez haciendo nuestras cosas. Normalmente sin hacer nada de lo otro
Ya he contado que mi hermana a sus xv era una golosa que me buscaba para usarme a su antojo casi a diario como yo en ese tiempo no tenía ni la mínima idea de lo que pasaba y ella aprovechaba esas cosas
Hubo veces que solamente mis padres se iban a trabajar y ahí estaba ella tumbándome en el sofá o en mi cama para chupármela cabe destacar que en esos momentos aun no llegábamos a lo que era la penetración pero pronto llegaríamos
Paso un mes y medio y una prima hija de una hermana de mi padre llego para quedarse unos días en nuestra casa
Tenía XIX era un poquito más alta que mi hermana rellenita y de culo grande, tetas medianas y de pezón parado. Sus piernas gruesas al igual que sus brazos
A Ella le toco dormir con mi hermana y como cuando llegaba de la universidad pasaba la mayor parte del tiempo en la casa leyshla tenía que ideárselas para que hiciéramos algo
Una tarde que no fuimos a la escuela nuestra prima salió con nuestra madre al centro de la ciudad Que mejor oportunidad pensó leyshla – Quizá ni pensó,
y ahí estaba yo totalmente desnudo con mi verga al aire, leyshla ni lerda ni perezosa me empujo en el sofá una vez más yo no entendía que pasaba empezó a mamarme la verga obligándome a cerrar los ojos por esa extraña sensación
Sentía como empezaba a recorrer desde el glande y así centímetro a centímetro llegaba a la cabeza en donde hacía un círculo con su lengua moviéndola de lado a lado.
, creo que hasta se había enamorado de mi pene, lo trataba como si fuese algo muy suyo, lo mantenía rodeado con su mano y lo miraba con esos ojos de precoz que tiene.
Te gusta Eddy?
- Si
- quieres comerme la panocha?
-Si –asentí dudando
Ella se desnudó y empecé a lamerle la raja de arriba abajo, como me enseño entre medio de los labios vaginales, mordisqueándole el clítoris, succionando sus líquidos que ya eran abundantes Fueron minutos eternos en donde lo único que importaba era sentir que uno al otro le daba el placer que merecía
Ella supo que había llegado el momento,
Hoy serás mío Eddy - me dijo
Nos dedicamos a lo nuestro, otra vez acostó y ella se subió encima mío
se colocó encima de mi verga y empezó a hacer saltos cortos para que no se saliera.
Repitió de nuevo una y otra vez más, despacio y asi siguiendo en ese ritmo
Después se bajo y quería que le mamara el coño de nueva cuenta
, Estábamos tan concentrados que no nos dimos cuenta cuando había entrado mary nuestra prima, estaba parada viéndonos con cara de sorpresa e incredulidad.
- Que están haciendo – Nos dijo –
Imposible era para leyshla explicar nada.
Estaba congelada, yo nada más volteo mi cara en dirección contraria a donde estaba nuestra inoportuna prima
- Así que los hermanos hacen cochinadas cuando no está mamá – escuchamos de decir -
La situación era tan tensa que creí haber enmudecido por completo.
De reojo podía verla, estaba con las manos en la cintura.
Su cara de inocente era otra, sonreía entre divertida e incrédula.
- Estamos jugando – pudo decir leyshla –
- A papá y mama? – dijo con una risa burlona –
no creí oír lo que escuche, pero lo dijo:
- Sigan jugando.
Voy a ver un rato, quizá me animé a jugar con ustedes.
Y sin más se sentó en el sofá.
-Vamos! Sigan.
Quiero ver cómo lo hacen
El tono de su voz y la expresión de su rostro eran de complicidad.
La chica ingenua que normalmente conocíamos estaba ahí, pero algo en ella era diferente.
Un brillo en sus ojos nos hacia desconocerla.
- Sigan pues – nos dijo de nuevo –
Su voz sonó más a una orden o como si en verdad sintiese la necesidad de ver.
Así como estaba pude ver cómo se llevó una mano a la altura de su vientre.
Ahí estábamos otra vez, dándole gusto al cuerpo.
Mary nos veía, consciente o inconscientemente una su mano derecha se deslizaba una y otra vez sobre su panocha.
Su rostro ingenuo esta vez tenía una mirada entre perversa y lujuriosa
Creo que si alguna duda había del estado de excitación de mary está desapareció cuando vio que mi hermana me acostó en el sofá y me cabalgo de nuevo
Vi como trato de no perder detalle de como leyshla se movia
Mary se subió la falda y apartando un poco su calzón empezó a tocarse con sus dedos.
Friccionaba su clitoris con fuerza, y con golpes.
Luego eran tres dedos los que se metía en su panocha, se contorsionaba echando su cabeza hacia atrás, sin pudor alguno gemía una y otra vez.
Pienso que ver coger a sus primos era para ella como ver película porno
mary en el sofá masturbándose, su gran chocho parecía pedir una buena verga y no esos tres dedos que mi prima utilizaba para calmar su ansias.
Chillaba como si estuviese a punto de correrse, era escandalosa, tanto bien podría escucharse desde la calle que adentro había una mujer deseosa de polla.
- Necesita ayuda – dijo leyshla –
Después se salio para que mary pudiera cabalgarme
Estaba de pie, frente a ella.
Mi cuerpo contrastaba con el suyo, gruesas piernas, chocho grande rodeado de pelos, clitoris carnoso, era un mujeron a todas luces
No le respondió, únicamente vi como quitaba su mano para luego abrir sus piernas, cuál si me estuviera sirviendo su panocha en bandeja.
Ni lerdo ni perezoso y previendo que pudiera arrepentirse ahí estaba yo entre sus piernas colocando mi verga entre sus labios vaginales, empuje, por primera vez sentí lo caliente y blando de su interior.
Estaba húmeda, hambrienta.
Mary logro hacer que no se saliera haciendo saltos más cortos.
Ver a mary moverse era algo que jamás
Creo que a ella también porque comenzó a moverse mas rapido.
y me jalo contra ella apretándome fuerte,
Ella dejando escapar de su chocho eso que parecía lava hirviente,
yo aún mantenía mi polla adentro de mary
leyshla se había acercado y se había sentado a la cabeza de su prima, quizá inconscientemente y sin decir nada
- mary – se escuchó decir –
Era nuestra madre
El escucharla tan cerca, hizo que instintivamente intentáramos cubrirnos con cualquier cosa que tuviéramos cerca.
mary únicamente dejó caer sus ropas pues nunca se quitó su vestido y calzón, leyshla salto hacia el sillón en busca de la suya y yo me fui a mi habitacion
Escuchábamos sus pasos.
Se movía como si buscase algo.
Estaba afuera de la habitación en la parte del corredor
Si había estado ahí cuando hacíamos nuestras cosas era prácticamente imposible que no nos hubiera escuchado.
Otra vez hablo:
-mary
Dígale a leyshla y a Eduardo que ya es hora de bañarse.
Que se les hará tarde para ir a la escuela.
- Si tía – dijo nuestra prima con voz un tanto de culpabilidad-
Pero, porque mentía nuestra madre? Nos había escuchado o nos vería?