venia una mujer con dos carritos, repletos de mercadería, al ver la lucha de la misma para llegar al coche, gentilmente me ofrecí a ayudarla, ella acepto, fuimos hasta su auto estaba en deuda, me reí, le digo “invíteme un café, algún día de estos, así quedamos a mano” , te llamo” y paso
Relato
Era repositor de mercadería, en un Market, esto que pasó a relatar me sucedió, un par de años atrás,
La ubicación market, de una de las cadenas internacionales es en una de las zonas de mayor poder económico de Bs. As.
Dirigiéndome para la zona de carga, para dejar mercadería, para luego retirarme, venia una mujer con dos carritos, repletos de mercadería, al ver la lucha de la misma para llegar al coche, gentilmente me ofrecí a ayudarla, ella acepto, fuimos hasta su auto en la zona de los estacionamientos,
Ya no quedaban casi autos en el mismo. le ayude a cargar, ella quiso darme una propina que yo rehúse, era una mujer muy bella de unos 30 años muy fina, atlética, de buenos pechos, y buena cola.
La deje y me fui a los vestuarios que estaban en el mismo lugar, paso como 1 hora fue lo que tarde en ducharme, cambiarme,
Marco tarjeta, camino hacia la para del micro estaba ella parada al lado del auto, muy exaltada, y peleándose por desde su celular, a los gritos me acerque y pregunte que sucedía, cuando me dijo muy enojada que el auto no le arrancaba que ella no entendía nada, el auxilio no venía, me ofrecí a ayudarla, el auto era nuevito con lo que supuse que debía tratarse de una pavada. Me dice que yo tenia que irme que dejara le insistí, le hice abrir el capot , le dije que de arranque lo hizo y nada revise todo y noto que el cable que va al distribuidor estaba casi salido, procedí a colocarlo le pedí dar arranque y encendió de una, ella se puso contenta ,quería darme propina
Nuevamente rehúse, no sabía como agradecer, le dije que nada, Salí por la rampa rumbo a la parada micro, ella al pasar por mi lado, me solicita que suba que me llevaba hasta donde quisiera le digo que no ella insistió así que subí, coincidimos en el camino, me llevo unas cuadras cuando llegamos al lugar que vivía me quedaba una parada del micro que yo tomaba.
Me dio su tarjeta personal y yo le di mi celular, con sonrisas nos despedimos
Pasaron unos días, me la encuentro haciendo compras, me repitió que estaba en deuda, me reí, le digo “invíteme un café, algún día de estos, así quedamos a mano” , te llamo” y paso. Estuve enfermo no fui a trabajar varios días. Me entra un mensaje de texto decía “¿no trabajas, más? Marina ”
le contesto “no estoy con parte medico por gripe” me responde , “ojala te mejores pronto” no se pero olfatee algo.
De allí no dejó de conectarse, por celular; hasta que me había reintegrado, y me busco, (la entre a mirar estaba no buena, muy buena), sonrisa me dice “ya estas bien” “si, un poco débil, la cama te mata” riéndose me tira un “a veces si, a veces no” le tiro con doble intención “no los potros estando sanos no se cansan nunca” la atajo me dice “eso habría que verlo” afloje le digo “es cierto”
Sigue con “te debo un café” “el viernes cuando salgo lo tomamos te parece” si me parece bien quedamos para vernos en un boliche muy caro que propuso ella,
Para el encuentro, se vino mortal, muy provocativa, busco, mostrar sus atributos y que me fijara en ella, comento que logro, que me pusiera en mente tratar de cogerla, el café fue largo, con altura me indago afondo, le conté algunas cosas, pero le traté de dar la imagen de sensato. Contó ella estuvo en 4 años pareja y separada, hacía unos 6 meses, sin hijos, mucho ruido, con el ex.
Era Asesora de Marketing, mucha plata, 32 anitos recién cumplidos, estaba tan sensual, que me, atrapó, yo la desvestía, con la vista. Ella también tenía esa mirada insinuante, me excito, era muy tarde, salimos caminando, hacia, su casa, estaba a unas cuadras, luego
Tomaría el micro para mi casa, en la puerta de su edificio, me tira “queres subir, te muestro el departamento” (muy osado, eso y decirme, subí que quiero coger, era lo mismo) lo que vino es muy explicito, ni bien transpuse la puerta, cerro, me quede sin palabras al taráceme casi encima, me tenia apretado contra ella, mirándome fijamente a los ojos, me dio un beso, otro, nuestras lenguas se entrecruzaron, mientras mi mano, saca un seno, mis labios en su pezón, la respiración en aumento, ella también con su mano, busco, mi pene erecto, al ser bastante, dotado, lo palpo en todo su largor, la ropa de ambos voló, yo muy salvaje, luego remorder suavemente, ambos senos, y ver que explotaba, en un sillón muy acolchado, la senté, puse sus piernas en cada costado, mi trozo, entro muy rápido, los embates, fuerte, la hicieron gemir paso a gritar, yo como buen semental, la hacía retorcer, luego pase sus piernas sobre mis hombros, le produjo mas sensibilidad, me pedía “dame, dame mas, mas así que lindo, mmm” se retorcía, hasta que solté toda mi leche, en una acabada infernal, me pedía, “quédate así quédate” y así se vino sentí un orgasmo muy notorio, luego saque mi pedazo, todavía medio erecto. Ella, Umm, que encanto” “que dulce, que sos y muy fogoso” me invito a quedarme, quería mas, yo estaba dulce, así que la seguí, en todo sus deseos, me quedaba a dormir (la verdad es que lo de dormir fue una palabra) me guió a su cuarto,
Nos metimos a la cama, a los 5 minutos, ella estaba con mi miembro, en su boca, y yo pasándole la lengua por toda su vagina, de nuevo, me subí, y la serruche con mi verga , de todas formas, se retorcía de placer,
Me clavaba las uñas en la espalda, la puse un perrito, produje mas placer, estaba tan mojada, seguimos así hasta que acabamos al mismo tiempo, así nos dormimos. Ella estaba como enloquecida, por como la abastecía, de verga seguimos dándonos, por un par de meses.
Un párrafo aparte, fue el día, producto que estaba pasada de copas de más a la vuelta de un asado, que habían organizado unos amigos, míos, como costumbre en su casa nos desvivimos en practicar una feroz encamada, que era mas enardecida que nunca, producto del alcohol, que la calentó por demás, logre perforar su hermoso ano, primero grito mucho de dolor, yo firme, no pare, es mas, le puse mucha pasión, ella gritaba y yo solo empujaba, hasta que pude terminar de entrara, pedía que lo saque, por lo contrario me quede un rato, adentro, saboreando, que le había roto el culo, luego de un rato, se había amoldado y ya no se quejaba, comenzamos, un jadeo lento en su cola, me moví agarrando sus caderas, en una pocas idas y venidas, le llene todo ese culito de leche, estuvo dolorida por unos días, fue la única vez que dejo hacerlo, segi intentando hacerlo.
por un tiempo nos seguimos, acostando, pero me cambiaron de lugar de trabajo, por la distancia, me costaba ir. Hasta su departamento, se enfrió la relación y deje de verla, pero si digo que me marco, en la forma de tener sexo,